En el marco de la celebración de nuestro XXIX Aniversario, reconocemos que Dios ha estado con nosotros todos estos años, que es por Él y para Él que estamos aquí y que debemos servirle de corazón.
Hoy Vida Abundante Iglesia Cristiana no sería lo que ha llegado a ser, sin la bendición y cuidado de Nuestro Señor. Por eso decimos como Samuel: «Eben-ezer, hasta aquí nos ayudó Jehová»

Pastor
LUIS MONSALVO
Vida Abundante San Jerónimo
Predicación: Hasta aquí el Señor nos ha ayudado
Fecha: Septiembre 28, 2025
Pasaje: 1 Samuel 7
Este capítulo 7 de 1 de Samuel, marca un momento crucial en la historia del pueblo de Israel. Después de años de decadencia espiritual y derrota frente a los filisteos, el pueblo finalmente se vuelve al Señor con un corazón arrepentido. Samuel, que para entonces ya es reconocido como profeta y líder espiritual, les dice algo muy claro: “Si de todo corazón os volvéis a Jehová, quitad los dioses ajenos… y servidle sólo a Él”. Es una llamada al arrepentimiento genuino, no solo de labios, sino con hechos.
El pueblo obedece, desecha a los baales y a Astarté, y Samuel convoca una gran asamblea en Mizpa. Allí oran, ayunan y confiesan sus pecados. Es interesante que justo cuando el pueblo empieza a tomar en serio su relación con Dios, los filisteos vuelven a atacar. Pero esta vez, la historia es distinta. Samuel intercede con una ofrenda a Dios, y el Señor responde con un estruendo desde el cielo, confundiendo a los filisteos y dándole la victoria a Israel.
Ahora bien, aquí es donde entra Eben-ezer, que significa “Piedra de ayuda”. Samuel coloca una piedra como testimonio y dice: “Hasta aquí nos ayudó Jehová”. No es solo una frase bonita: es una declaración teológica. Está reconociendo públicamente que la victoria, la restauración y la paz que ahora disfrutan no son fruto de su fuerza, sino de la gracia y el poder de Dios.
Esta predicación nos recuerda que el arrepentimiento sincero abre la puerta a la restauración, y que Eben-ezer es símbolo de un Dios que no abandona, sino que responde cuando su pueblo clama.