Jesucristo el Hijo del Hombre | Vida Abundante Iglesia Cristiana

El Hijo del Hombre

Así como el Evangelio de Mateo nos muestra a Jesús como Rey y el Evangelio de Marcos a Jesús como Siervo; el Evangelio de Lucas nos presenta a Jesucristo como el Hijo del Hombre (expresión aramea que significa ser humano).

La singularidad de la humanidad de Jesucristo se ve reflejada en el uso constante que hace el autor del Evangelio de Lucas de la expresión “Hijo del Hombre” (24 veces).

Ahora bien, sin duda que tal referencia que Jesús utilizó para referirse a sí mismo, tiene una connotación mesiánica que deviene de la referencia que vemos en el libro de Daniel 7:13, en donde Daniel tiene una visión en la que contempla a un hombre (Jesús), que se acerca al anciano de días (Dios) y que en el v.14 nos indica que se le dieron 3 cosas; dominio, gloria y reino eterno, sobre todas las naciones.

Sin duda la revelación apocalíptica del libro de Daniel se refiere a Jesucristo mismo y si todo esto lo tomamos como fundamento para darnos cuenta de las implicaciones que tiene el uso de esta expresión en el libro de Lucas, nos percataremos de lo siguiente:

Leer: Lucas 17:20-37

Jesucristo se hizo hombre para ser sacrificado por los pecados del mundo. (Lucas 17:25)
Cuando los fariseos le preguntaron a Jesús cuándo vendría su Reino, Él les contestó que no vendría con advertencia y agregó que el «Reino de Dios está entre vosotros».

Es decir, Jesús les estaba diciendo que en ese tiempo era cuando debían aceptar el Reino, porque en ese momento el Mesías había venido como hombre para padecer por los pecados del mundo; venía como Salvador, porque si no lo aceptaban y reconocían, entonces vendría por segunda vez, pero ahora para juicio y vendría como ladrón en la noche, sin avisar, sin advertir. (Lucas 17:20-21)

Esto sin duda crearía una duda ente sus discípulos, por eso les aclara que va haber un tiempo en que desearán ver al Hijo del Hombre y no lo verán, y que deben estar alertas para no ser engañados, porque vendrán muchos que se harán pasar por Cristo, pero lo que sí es seguro, es que vendrá y será clara su venida como se mira un relámpago en el cielo. Pero primero es necesario que padezca y sea desechado de los hombres, tal como desecharon la advertencia de Noé para que los hombres subieran al Arca y se salvaran, pero no hicieron caso y perecieron, o en los días de Lot en donde la gente estaba más ocupada en sus actividades cotidianas que en su salvación y también fueron consumidos. (Lucas 17:22-29).

Jesucristo advierte que así será cuando el Hijo del Hombre se manifieste y los previere diciendo “todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará» Lucas 17:30-33.

La segunda venida de Cristo | El Hijo del Hombre | Vida Abundante Iglesia Cristiana

La advertencia consiste en que este es el tiempo para salvarse y no en su segunda venida, porque cuando venga por segunda vez, si dos están en una cama, uno será tomado para estar con Cristo porque entregó su vida a Él antes de que viniera, y el que fue dejado, no hizo caso de la presencia de Jesús, porque se ocupó más bien de sus cosas y lo rechazó; igual ocurrirá con dos que estén trabajando, uno será tomado, el que aceptó a su tiempo a Cristo como Salvador, y el otro que no hizo caso del Reino, que como les dijo a los fariseos “está entre vosotros”, se quedará.

Los discípulos ansiosos le preguntaron “¿Donde Señor?”, como refiriéndose a dónde ocurriría eso y Jesús les dijo que será claramente visible aún desde lejos, como cuando los buitres vuelan por encima de un cadáver, lo que significa e implica el juicio sobre los muertos. (Lucas 17:34-37)

Reconocer a Cristo como Salvador, es reconocer en este tiempo que Él vino al mundo como hombre para pagar por nuestros pecados, advirtiendo que si no lo aceptan, perecerán y entonces vendrá por segunda vez, pero ya sin avisar.

«Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados» – Hebreos 2:14-18

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